martes, 23 de diciembre de 2014

Azotemia prerrenal.

Es un nivel anormalmente elevado de productos de desechos nitrogenados en la sangre. La azotemia prerrenal es común, especialmente en personas hospitalizadas. Normalmente, los riñones filtran la sangre. Cuando disminuye el volumen o la presión en el flujo sanguíneo a través del riñón, la filtración sanguínea también se reduce o se puede detener del todo. Los productos de desecho permanecen en la sangre y se produce poco o nada de orina, aunque el riñón está funcionando. Los desechos nitrogenados, como la creatinina y la urea, se acumulan en el cuerpo (azotemia). Estos productos de desecho actúan como tóxicos cuando se acumulan en el organismo, dañando los tejidos y reduciendo la capacidad de funcionamiento de los órganos. La azotemia prerrenal es la forma más común de insuficiencia renal en pacientes hospitalizados, y cualquier afección que produzca una reducción del flujo sanguíneo al riñón puede causarla, incluyendo: Quemaduras. Afecciones que permiten el escape de líquido del torrente sanguíneo. Vómitos o diarrea prolongados o sangrado. Pérdida del volumen de sangre (como sucede con la deshidratación). Las afecciones en las cuales el corazón no puede bombear suficiente sangre o la sangre se bombea a bajo volumen, también incrementan el riesgo de azotemia prerrenal. Estas afecciones son: Insuficiencia cardíaca. Shock (como el shock séptico). También puede ser causada por afecciones que interrumpen el flujo sanguíneo al riñón, como: Ciertos tipos de cirugía. Lesión al riñón. Embolia de la arteria renal. Oclusión de la arteria renal. Síntomas: Confusión. Disminución de la lucidez mental. Disminución o ausencia del gasto urinario. Boca seca. Pulso rápido. Fatiga. Piel pálida. Hinchazón. Sed. Micción excesiva durante la noche. Dolor en el abdomen. Un examen puede mostrar: Colapso de las venas del cuello. Resequedad en las membranas mucosas. Poca o ninguna orina en la vejiga. Presión arterial baja. Funcionamiento cardíaco deficiente o hipovolemia. Turgencia cutánea deficiente. Frecuencia cardíaca rápida. Presión del pulso, diferencia entre la presión sanguínea sistólica y la presión sanguínea diastólica, reducida. Signos de insuficiencia renal aguda. Exámenes: Creatinina en orina. BUN. Osmolalidad de la orina y gravedad específica. Exámenes de orina para verificar los niveles de sodio y creatinina y controlar la función renal. El principal objetivo del tratamiento es corregir rápidamente la causa antes de que se produzca daño al riñón. Las personas con frecuencia necesitan permanecer en un hospital y pueden requerir tratamiento en una unidad de cuidados intensivos. Los líquidos intravenosos, incluso sangre o hemoderivados, se pueden utilizar para incrementar el volumen sanguíneo. Después de que se haya restablecido dicho volumen, se pueden emplear medicamentos para incrementar la presión arterial y el gasto cardíaco. Estos medicamentos pueden ser dopamina, dobutamina y otros medicamentos cardíacos. Se debe diagnosticar y tratar la causa de la disminución en el volumen sanguíneo o en la presión arterial. Si la persona tiene otros síntomas de insuficiencia renal aguda, el tratamiento debe incluir: Diálisis, incluyendo hemodiálisis o diálisis dentro del cuerpo (diálisis peritoneal). Cambios en la dieta. Medicamentos. Es posible neutralizar la azotemia prerrenal si se puede encontrar y corregir la causa en cuestión de 24 horas. Sin embargo, si la causa no se corrige rápidamente, se puede producir daño al riñón (necrosis tubular aguda). Complicaciones: Insuficiencia renal aguda. Necrosis tubular aguda (muerte del tejido). Acuda a emergencia si tiene síntomas de azotemia prerrenal. El tratamiento rápido de cualquier afección que reduzca el volumen o fuerza del flujo sanguíneo a través de los riñones puede ayudar a prevenir la azotemia prerrenal. Fuente: Cuide su Salud, Veo Oigo y Siento.
Categories:

0 comentarios:

Publicar un comentario