martes, 25 de noviembre de 2014
Es el daño al nervio óptico, el cual lleva imágenes de lo que el ojo ve hasta el cerebro.
Hay muchas causas de atrofia óptica.
La más común es la insuficiencia en el flujo sanguíneo, denominada neuropatía óptica isquémica.
El problema casi siempre afecta a los adultos mayores.
El nervio óptico también puede resultar con daño a causa de un shock, toxinas, radiación y traumatismo.
Enfermedades oculares, como el glaucoma, también pueden causar una forma de atrofia del nervio óptico.
Además, esta afección puede ser causada por enfermedades del cerebro y del sistema nervioso central, como:
Tumor cerebral.
Arteritis craneal (algunas veces llamada arteritis temporal).
Esclerosis múltiple.
Accidente cerebrovascular.
Existen también formas hereditarias y poco comunes de atrofia del nervio óptico que afectan a niños y adultos jóvenes.
La atrofia del nervio óptico ocasiona que la visión se opaque y se reduzca el campo visual.
La capacidad para ver detalles finos también se pierde.
Los colores parecerán desvanecidos.
Con el tiempo, la pupila tendrá menos capacidad de reaccionar ante la luz y finalmente dicha capacidad se podrá perder.
El médico realizará un examen oftalmológico completo para buscar esta afección.
La evaluación incluirá:
Visión cromática.
Reflejo pupilar a la luz.
Tonometría.
Agudeza visual.
Es posible que también se requiera un examen físico completo y otras pruebas.
El daño por la atrofia del nervio óptico es irreversible.
Se debe encontrar y tratar la enfermedad subyacente, de lo contrario la pérdida de la visión continuará.
En raras ocasiones, se pueden tratar afecciones que llevan a la atrofia óptica.
La visión que se pierde a causa de la atrofia del nervio óptico no se puede recuperar.
Es muy importante proteger el otro ojo.
Las personas con esta enfermedad necesitan chequeos regulares a cargo de un oftalmólogo con experiencia en estas afecciones.
Coméntele al médico de inmediato sobre cualquier cambio en la visión.
Muchas causas de la atrofia del nervio óptico no se pueden prevenir.
Los adultos mayores deben procurar tener un manejo cuidadoso de su presión arterial por parte del médico.
Utilizar las precauciones de seguridad normales para prevenir lesiones en la cara.
La mayoría de las lesiones en la cara son el resultado de accidentes automovilísticos y se pueden prevenir con el uso del cinturón de seguridad.
Programar un examen oftalmológico anual para verificar si hay glaucoma.
Nunca tomar alcohol de fabricación casera y formas de alcohol que no estén hechas expresamente para beber.
El metanol, el cual se encuentra en este tipo de alcohol, puede causar atrofia del nervio óptico en ambos ojos.
Fuente: Cuide su Salud, Veo Oigo y Siento.
Categories: cuide su salud
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