martes, 18 de noviembre de 2014
Imagen en texto: Arnold Abbott, un anciano de 90 años, que podría ser detenido por alimentar a un grupo de indigentes de las calles de Fort Lauderdale (Florida).
"Uno de los policías me dijo: ¡Baje el plato ahora mismo!, como si yo tuviera una pistola", dijo Arnold Abbott, de 90 años, quien, por una promesa a su difunta esposa, desafía la prohibición en su ciudad de dar alimento a personas sin hogar.
Darles comida a habitantes de la calle en un lugar público no siempre es visto como una buena acción y puede llevar a la cárcel a quien lo hace.
Este es el caso de Arnold Abbott, un anciano de 90 años, que podría ser detenido por alimentar a un grupo de indigentes de las calles de Fort Lauderdale (Florida), todo a raíz de una nueva ordenanza que entró en vigor el pasado 31 de octubre.
Abbott, un veterano de guerra, que además es el director de la organización sin ánimo de lucro Love Thy Neighbor, ha estado alimentando a quienes no tienen techo en los últimos 20 años, cumpliendo una promesa a su esposa y afirma que lo seguirá haciendo, por lo que podría ir a la cárcel por 60 días, además de recibir una multa de 500 dólares.
"No puedes barrer a los vagabundos y meterlos debajo de una alfombra.
Hay 10 mil indigentes en el condado de Broward, la mayor parte de ellos en Fort Lauderdale, y no hay una alfombra lo suficientemente grande para cubrirlos", declaró Abbott.
El nonagenario se ha quejado sobre el trato que le dieron las autoridades cuando alimentaba a los indigentes.
"Uno de los policías me dijo: "¡Baje el plato ahora mismo!", como si yo tuviera una pistola", agregó.
La ordenanza también es criticada por activistas, que no solo han estado repartiendo pizza a los desamparados en las calles, sino que han protestado frente a la casa de Jack Seiler, alcalde de Fort Lauderdale.
Según Sean Cononie, fundador del refugio Homeless Voice y organizador de la protesta, se está criminalizando la indigencia, pues en 71 ciudades del país se aprueban leyes que regulan la forma como se debe alimentar a los indigentes en la calle, una tendencia que ha crecido en un 48% en los últimos dos años.
Los comisionados de la ciudad defienden la medida con el argumento de que se ha aprobado para preservar la seguridad, también de los mismos indigentes, y que no es discriminatoria.
"El objetivo de la ordenanza no es evitar que se alimente a los indigentes, sino balancear las necesidades de toda la población de la ciudad", dijo a su vez la policía de Fort Lauderdale, en un comunicado.
Mientras tanto, otras ciudades del estado y del país, como Tampa, Daytona Beach, Key West, Sarasota, Orlando, Jacksonville, Gainesville, Miami, Columbia y Houston, ya cuentan con leyes similares.
Una ordenanza en Orlando, por ejemplo, requiere que los grupos obtengan una autorización para darles comida a 25 personas o más en los parques del centro de la ciudad.
Dichos grupos solamente pueden sacar dos permisos por año en cada parque.
En cambio, en Houston (Texas), si los grupos no tienen un permiso escrito para hacer esta labor, podrían ser sancionados con una multa de 2.000 dólares.
Fuente: El Tiempo.
Categories: curiosidades
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