domingo, 4 de agosto de 2013

Cuide su salud; hoy hablamos de Absceso hepático piógeno.

El absceso hepático piógeno es un área llena de pus en el hígado. Existen muchas causas potenciales de abscesos hepáticos. Infección abdominal como apendicitis, diverticulitis o un intestino perforado Infección en la sangre Infección en las vías biliares Endoscopia reciente de las vías biliares Traumatismo que causa daño al hígado Las bacterias más comunes que causan abscesos hepáticos son: Bacteroides Enterococo Escherichia coli Klebsiella pneumoniae Staphylococcus aureus Estreptococo En la mayoría de los casos, se encuentra más de un tipo de bacteria. Síntomas Dolor torácico (cuadrante inferior derecho) Heces color arcilla Orina turbia Fiebre, escalofrío Inapetencia Náuseas, vómitos Dolor en la parte superior derecha del abdomen (más común) o en todo el abdomen (menos común) Pérdida de peso involuntaria Debilidad Coloración amarillenta de la piel (ictericia) Los exámenes pueden ser: Tomografía computarizada del abdomen Ecografía abdominal Examen de sangre para bilirrubina Hemocultivo para bacterias Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC) Biopsia del hígado Pruebas de la función hepática El tratamiento generalmente consiste en colocar una sonda a través de la piel para drenar el absceso. Con menos frecuencia, se requiere cirugía. Usted también recibirá antibióticos durante más o menos 4 a 6 semanas. Algunas veces, los antibióticos solos pueden curar la infección. Esta afección puede ser mortal para algunos pacientes. El riesgo de muerte es más alto en personas que tienen muchos abscesos hepáticos. Complicaciones Se puede desarrollar una sepsis potencialmente mortal. Consulte con el médico si tiene: Cualquier síntoma de este trastorno Dolor abdominal severo Confusión o disminución del estado de conciencia Fiebre alta y persistente Otros síntomas nuevos durante o después del tratamiento El tratamiento oportuno de las infecciones abdominales u otro tipo de infecciones puede reducir los riesgos, aunque en muchos casos no se pueden prevenir. Fuente: Cuíde su salud, Veo Oigo y Siento
Categories:

0 comentarios:

Publicar un comentario